| carlos's profileYO, YO MISMO Y WILSON . ...PhotosBlogLists | Help |
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January 29 HAY UNA MUJER BAILANDO... Y ME SONRÍE- Hay una mujer bailando
- ¿Si? ¿Dónde? ¿La ves ahora?
- Sí. La veo, pero ella a mi no.
-¿Eso te disgusta?
- No, no sé... ¿debería?
- Depende... ¿Por qué baila?
- No lo sé... pero me gusta, ojalá pudiera verla bailar para siempre...
- Hay una mujer bailando... es preciosa
Jou se gira desde la barra donde se bebía su cerveza y busca entre el gentío del bar a alguna mujer que baile... pero no ve a ninguna...
- Oye tío, yo no veo a ninguna mujer bailando...
- No está aqui... está en una especie de desván, es como un trastero, la buardilla de alguna casucha de mala muerte... todo es madera...
Jou no tiene nada mejor que hacer, ha sido un duro día de trabajo, y no le importa quedarse ahí sentado escuchando las paridas de un borracho, al menos no le insulta...
- Dios, es preciosa... se mueve tan bien...
- Oye tío, ¿por qué no me pasas un poco de la mierda esa que te metes? Venga tío deja que yo también la vea...
El extraño personaje no parece oír y sigue a lo suyo...
- Hay una mujer bailando... lleva un vestido oscuro precioso... Dios ojalá pudiera verla siempre así de hermosa... mirala... ¿no la ves?- mantiene su vista perdida en algún punto entre el espejo de detrás de la barra y su misma persona, sus ojos parecen visualizar a la mujer bailando, pero Jou no la ve... y empieza a aburrirse...
- Y dime amigo... ¿dónde está la bella bailarina?
- En la casa de al lado de la iglesia... está sola... por que el borracho de su marido no va a ir a dormir hoy...
El extraño mira entonces a Jou de una forma que le hiela la sangre, frío, duro, con odio...
Jou siente un escalofrío, pero antes de que pueda reaccionar su cabeza da contra la dura barra del bar y todo se le nubla...
- Hay una mujer bailando
- Vamos a hablar de las mujeres que bailan para tí.
- Sí.
-¿Qué pasa cuándo dejan de bailar?
- No, no sé...¡NO! Ellas no paran, bailan y bailan
- No Eliot, lo cierto es que se cansan y paran, dejan de bailar y entonces... entonces les pasa algo malo...
- No lo sé... pero me gusta, ojala pudiera verla bailar para siempre...
- Hay una mujer bailando... - ¿Cómo dice caballero?- El marqués duda de sí el señor que tiene a su vera le dirige la palabra. - Hay una mujer bailando, viste un precioso vestido negro que dibuja olas como las del mar cuando gira... - ¿Cómo? ¿Aquí? ¿En el hipódromo? Jajaja, lo dudo... -No, no aqui, está en una vieja finca, es una casa antigua, con una habitación antigua... un cuarto para un bebé... pero no hay bebe...su pelo, su pelo largo, liso, negro... - ¿Amigo se encuentra bien? ¿Qué desea? - Que no paren de bailar... son tan hermosas... -¿Quienes? - Ellas... las mujeres... - ¡O! Entiendo, ¿está usted enamorado? -Podría decirse que sí... - ¿Y quien es la afortunada destinataria de sus atenciones? Si está en mi mano le ayudaré sin falta... por cierto que aún no nos hemos presentado, soy el Marqués de... -Sé quién es usted... y no necesita saber mi nombre...
El hombre le agarra el brazo con fuerza, le hace daño, quiere gritar, sacudirse la presa de su agresor, pero no puede... ve helado lo que va a pasar a la vez que escucha la fría y cruel voz de su atacante. -Hay una mujer bailando Marqués, es su esposa, está en el cuarto de su hijo muerto... Una descarga de dolor le sacude el estómago por dentro y reacciona, logra zafarse, huye hacia la puerta, su salvación, la de su mujer, tiene que salir de los baños, acceder a la gente, eso es, la gente... siente primero una sacudida, luego es consciente del trueno, algo le humedece la camisa por dentro, algo cálido y mientras sus piernas le fallan siente la más profunda de las angustias... - Hay una mujer bailando, está sola por que el ludópata de su marido no va a ir nunca más... El último suspiro del Marqués es para su preciosa esposa... - Hay una mujer bailando
- Bien Eliot ya me tienes harto, dime donde está Mary.
- No.
-¡Maldito loco descerebrado! ¿Dónde está mi esposa?
- No, no sé...¡NO! Ellas no paran, bailan y bailan
- Dejeme probar a mi agente Ruiz.
- Todo suyo loquera.
- Eliot, cariño, ¿te acuerdas lo que hemos hablado hace un rato?
- Ajá...
- Si quieres que bailen para tí para siempre tienes que ayudarnos a encontrar a Mary, ¿te acuerdas de Mary verdad?
- Hay una mujer bailando...
- ¡Ya empieza otra vez!
- ¡Ruiz! Dejelo. Sigue Eliot, dime, donde baila esa mujer...
- Hay una mujer bailando, está descalza en la arena del desierto, que piernas tan blancas tiene, lleva un vestido negro y una camisa blanca...
Al agente de policía Ruiz le da un giro de 720 grados el estómago al oir de labios de un sádico la descripción de su esposa el día que desapareció, pero no dice nada, sabe que la única oportunidad de encontrarla es dejando que siga hablando...
-... el sol la baña, el aire alborota su precioso pelo negro, está sola...
- ¿Por qué está sola Eliot?
Eliot mira entonces al policía y las drogas parecen haber desaparecido de su mirada penetrante, acusadora, fría.
- Porque el corrupto de su marido no está en casa con ella...me gusta, ojala pudiera verla bailar para siempre... - ¿Qué ha pasado con ella Eliot?
- Ya no baila, dejó de bailar... lloraba, no me gusta que llore... cuando les sacas los ojos ya no lloran ¿sabe?
Todo sucede entonces muy rápido, demasiado rápido para saber que ocurre hasta que todo acaba. Acaba con un policía muerto en el suelo, tiene un lapicero clavado en un ojo, la loquera y el loco han desaparecido, también el arma del poli, cunde la alarma en el hospital primero, en la ciudad después y por fin en todo el Estado
Lo primero que Rosa siente es una caricia en su brazo, dolor en su cabeza y luego oye uan voz y su estómago se encoge.
-Hay una mujer bailando... es preciosa, lleva pantalón y camisa, baila alegre, es la única que no parece triste.
- ¿Eliot? ¿Qué pasa cariño? ¿Qué haces?- ella no para de temblar de terror, acaba de describir su indumentaria... sabe que va a morir... o algo peor.
- Me acerco a ella y me mira, está tranquila, como si todo hubiera acabado, como si se hubiera salvado.
- ¿Eliot dónde estamos?
- En el desierto, querias ver a Mary ¿no? Ella no puede verte, pero tú a ella sí...
- Eliot...
- No me llames así, no me llamo así... ¿sabes? Creo que sé por qué está contenta la mujer...
Rosa oye alejarse en la oscuridad a Eliot y de pronto se abre una puerta, entra luz. Al principio la ciega y le duele, pero a los pocos segundos empieza a distinguir formas y brillos... Mary llace tirada en un rincón, duda que siga con vida... Eliot está junto a la puerta y porta la pistola de Ruiz.
-Ven Rosa, quiero que la veas.
-¿Ver? ¿Ver a quién? Oye Eliot suelta el arma y desátame, juntos haremos que bailen para tí, venga Eliot, se bueno, yo he sido buena contigo...
De nada sirve piensa Rosa mientras se muere de miedo, con los locos no se puede razonar. Al final Eliot la ha sacado a la calle, el Sol del amanecer está bajo aún. La ha desatado y la obliga a bailar... cree que si se para le disparará asi que baila mientras rebusca en su memoria tratando de recordar algo de como manejar esta situación... pero en la facultad no te enseñan a desarmar a un loco homicida...
- Hay una mujer bailando... y me sonríe...
Un disparo saluda al Sol del amanecer y Rosa baila sola en el desierto. TrackbacksThe trackback URL for this entry is: http://spacekrlosh.spaces.live.com/blog/cns!4547535E2EF36334!1922.trak Weblogs that reference this entry
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