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December 08 Arkham Asylum
“... hay personas que no buscan algo lógico, como por ejemplo el dinero... algunas personas sólo quieren ver arder el mundo” Alfred.
Hay gente que comparte tiempo y experiencias con otra gente simplemente para pasar el rato; otra gente que lo hace para olvidar sus experiencias y el tiempo que le queda de sufrirlas; otra para vivir de las experiencias y el tiempo de esa otra gente de la que se rodea, para tratar de sentirse parte de esas vidas, de esas experiencias, que a esa persona le faltan.
Pero yo no, yo compartiendo esas experiencias de los demás sólo me siento más hundido en mi realidad y soy más consciente de cuán lejos estoy de ellos; y es que el blanco nunca es tan blanco como cuando lo miras junto al negro y los puedes comparar. Hay puentes que una vez cruzados se derrumban. Caminos que una vez tomados y andados se desdibujan y desaparecen. Ya no los encuentras por mucho que los busques. Ya no puedes desandarlos. Hay ríos y acantilados que cruzas una vez en tu vida y que por más que mires atrás no puedes volver a cruzar.
Hay caminos que te llevan a lugares donde no quieres estar pero por los que no puedes volver. Por que hay veces que ya no hay marcha atrás.
Y es que el camino te cambia, te seca la piel, te la curte, te cansa... y ya nunca vuelves a ser el mismo y ya no puedes tomar por determinados caminos que han sido vetados, a veces ocultos, a un triste y solitario caminante como tú.
4:15 am; 6-12-08 Ladiya.
“... la locura como tú sabes, es como la gravedad; basta con un pequeño empujón” Joker. December 02 Lo que guarda mi cabeza (Fin)CAPÍTULO TERCERO
<<Por desgracia hay cien posibles coincidencias con la media huella encontrada. Y eso sólo en España. Ya he pedido que la cotejen con las bases de datos de Francia. Por fortuna el traductor de francés es marica y le mola mi “cucú”, así que muestra bastante interés en ayudarme y en pocas horas no sólo hemos traducido el artículo de prensa sino otros, de Alemania incluso uno. Lo cierto es que parece que se trata de un grupo de asesinos en serie que operan desde hace años, a los que nadie a identificado siquiera. Su carrera se rastrea desde Alemania, luego Bélgica, Francia, un caso en Andorra y ahora han llegado a España. Investigando he descubierto un asesinato igual a los míos en el País Vasco. Al parecer siguen una ruta o algo parecido. Se van desplazando. Siempre hacia el Sur y el Oeste. Lo anoto en mi querida libreta de tapas negras.
Vaya. Curioso. Por un momento, al cerrar el cuaderno me he acordado de mi ex. Fue ella quien me la regaló. Hacía tiempo que no pensaba en ella. Y por un instante siento el impulso de llamarla, para saber de ella, como le va y esas cosas.
Luego vuelvo en mí. Y siento un escalofrío. No me gustan nada las corazonadas, nunca son buenas; y tengo la corazonada de que va a pasar algo, algo malo. Quizá debiera llamarla un día de estos, cuando acabe este caso de mierda, no vaya a ser que le pase algo.
Me pego un buen trago de JB y regreso mi mente al caso. Aunque lo cierto es que ahora mismo poco puedo hacer. Deambular por los alrededores de las dos escenas y poco más. Sigo pendiente de los forenses, espero los cotejos de huellas y los expedientes de Francia, aunque eso tardará mucho me temo. Algo menos tardará el informe del País Vasco, espero.
Decidido. Esta noche saldré de caza. A buscar a los asesinos me refiero, claro, no a la esposa de algún compañero.
A las tres de la mañana estoy hasta los huevos de deambular de un puto garito a otro. He recorrido lo menos seis. Y no sé cuanta pasta me he gastado, ni los cubatas que llevo en el cuerpo. Suelo perder la cuenta por el décimo, así que como mínimo llevo once y el que sostengo ahora mismo hace el número doce. He visto de todo: travelos prostituyéndose, putas, drogas, un robo con arma blanca... pero paso de esa mierda; todo eso es para polis como el novato. Yo busco a los cazadores gordos, “El gran premio”. Esta noche soy el “Cazador de Cazadores”, el carcharodon carcharius. Un tiburón blanco, vamos. Puto alcohol, me hace desbarrar...
Un enorme tipo a mi lado con acento francés se está ligando a una guapa morena y entre el caos de esta discoteca de mierda me empuja un poco. Voy bebido, no mucho, pero lo suficiente para que mi estrés estalle. Lo encaro y le grito, pero el ni se inmuta, me da la espalda y sigue hablando con su piba como si nada. Sin embargo ella si me ha oído y ha desencajado el rostro. Le doy una sacudida en el hombro. Mierda pienso. Tengo ganas de bronca. Por fin se gira y al verme desencaja la mirada y sale corriendo. Yo tardo dos segundos en reaccionar. Mitad por mi estado de embriaguez, mitad por la sorpresa. Pero entonces el detective nato que llevo dentro se pone las pilas y me avisa.
Es él. Me lo dice el calambre en la espalda, me lo dice mi instinto y también me dice que corra o lo perderé.
Acento francés, la zona, huye al verte... debió regresar a la escena del primer crimen y verme por allí aquella lluviosa noche. Pero algo no encaja. Mis muertos siempre son varones.
Da igual pienso. Es la mejor pista que tienes. Y luego seguramente no sea más que un camello o algo así. Pero al menos podré patearle bien el trasero y quizá un poco de la cara.
Corremos por la discoteca. Yo trato de no perderlo pero hace rato que realmente no sigo al tipo, que no lo veo, si no los movimientos de la gente que genera al abrirse camino. Es curioso pero si en vez de correr empujando se parara de pronto y se escabullera tranquilamente realmente lo perdería. Maldigo mi alcoholismo, no veo bien. Todo va como a cámara lenta, con el objetivo distorsionando las imágenes que a veces me llegan a trompicones.
Pero me mantengo pegado a él. Creo. Yo también empujo y arroyo, pero es que es la única forma de pasar.
Nos dirigimos a la salida y de pronto todo cesa a mi alrededor. La gente ya no se agita ni cae ni se aparta bruscamente. Maldigo mi suerte. Me estoy girando para buscar al tipo entre la gente cuando unas enormes manos me aferran por los hombros. Son dos porteros de la discoteca. Mis intentos por zafarme son inútiles y que soy detective de la policía no parece importarles. Finalmente doy con mi cabeza en el suelo, fuera, en la calle.
- No volváis aquí o tendremos que daros una lección.- grita uno de los porteros a mi espalda
Habla en plural. Giro mi cabeza y veo al tipo en el suelo a escasos metros de mi. Me mira. Nos levantamos y reanudamos la carrera.
Joder no puedo con mi alma. Afortunadamente el tío es grandote y lento, yo soy más rápido, no esta noche claro, pero logro no perderlo de vista, no esta vez.
En un callejón solitario disparo al tipo, al suelo en realidad, tratando de que la bala se estrelle cerca de sus pies, quiero darle una buena razón para que pare.
- ¡Quieto!
Es gabacho, pero no tonto y se para. Me acerco y lo esposo.
- Por hacerme correr así te has ganado un vale descuento para chuparme la hemorroide.
Le doy un buen puñetazo en el estómago y cae de rodillas tosiendo. Ya lo tengo como quería. Ahora empezaremos a interrogarlo.
Son casi las cinco de la mañana y tras una dura sesión hemos llegado a su puto apartamento que resulta que no estaba lejos. Le he tenido que dar duro e incluso le he estado a punto de volar una rodilla, entonces ha cantado como un pajarillo francés. Me ha contado lo de las drogas, lo de los taladros, los sesos... un puto chiflado. Dice que son tres, que necesitan comer los sesos de la gente, dice que se comen el cerebro una vez hecho puré de la gente, que tras deshacerlo meten pajillas y sorben. Joder. Casi me hace vomitar.
Según dice usan generalmente a una mujer para seducir a varones en discotecas y bares periféricos, luego ella los droga y lo llevan a un descampado, donde le rajan la garganta para que muera. No sienten nada. Dice. Luego les taladran el cráneo y tras pulverizar sus sesos se los comen, beben, en realidad. Tras eso incineran el cadáver con gasolina y los huesos los entierran. Dice que nunca permanecen más de dos semanas en el mismo sitio. Que nunca dejan de viajar.
Pero algo no cuadra. Niega haber matado a mis víctimas y asegura que nunca los cogen porque ellos incineran y entierran sus víctimas... no sabe de dónde salen las otras víctimas... eso dice él. No sabe nada de las víctimas francesas ni de las demás, dice que ellos nunca dejan pruebas. Y sin embargo reconoce que me vio en la escena del crimen el otro día. Hay algo que no me cuenta, no importa, allá él.
Me lleva al piso, pido refuerzos y lo hago subir. No puedo esperar a que lleguen, necesito subir y acabar con esta puta pesadilla de una vez.
Cuando abre la puerta un escalofrío tan fuerte como para querer partirme la espalda me golpea y por un momento vacilo. No entres. Me digo.
En el sofá de cara a nosotros hay un tío al que le falta la cabeza y un brazo entero, seccionado a la altura del hombro. Hay sangre en todo el sofá y a su alrededor.
Por alguna razón pienso que debí haber llamado a Noelia, mi ex. Pero ahora ya es tarde para eso. Entramos.
December 01 NO SON MÁS QUE CUENTOS (1º de 2)Mi abuelo me contaba a menudo una historia; la historia sobre la llegada de nuestro pueblo al valle. A él se la había contado su abuelo y a éste el suyo...
Mi abuelo me decía que nuestro pueblo llegó al valle tras mucho andar y padecer; que el viaje fue largo y duro, pero que mereció la pena. El valle era lo que siempre habíamos buscado, nuestra tierra prometida. Un buen sitio donde establecernos por fin.
Vinimos desde el Este. Lo que no sabíamos es que desde el Oeste había llegado otro pueblo, a la vez que nosotros, también tras mucho padecer.
Pronto comenzaron las disputas, las peleas... el valle era demasiado pequeño para los dos pueblos, o tal vez no lo fuera, tal vez fuera que las personas eran demasiado pequeñas para entender y aprovechar la situación. Nadie estaba dispuesto a volver por donde había venido, no tras tanto padecer.
El caso es que las batallas se sucedían y ambos pueblos se desangraban en una fútil lucha sin fin. Ya fuera en el campo de batalla o en escaramuzas, lo mejor de cada pueblo se iba perdiendo por la mano de los hombres.
El líder de nuestro pueblo por aquel entonces era un poderoso chamán que manejaba la magia de los espíritus del bosque.
Una noche cruzó el río, subió a la Colina del Destino, desde donde divisaba ambos poblados y todo el valle, e invocó al espíritu del lobo. Aquella noche había salido con su hijo recién nacido en brazos y lo subió con él a la colina.
Conjuró el poder del Lobo, su rabia, su furia, su astucia. Y le suplicó que defendiera su poblado de los invasores, de cualquier fuerza enemiga. Y a cambio le prometió un sacrificio de Sangre y Dolor cada veinticinco años.
De entre la espesura del bosque apareció un lobo, un lobo de pelaje negro y ojos rojos. Se miraron y el jefe realizó entonces el sacrificio más grande que un padre pueda hacer. Bajó de la colina, solo. Atrás dejó a su hijo. Ofrecido al lobo.
Dos noches después hubo Luna llena. Y del poblado enemigo llegaban gritos y lamentos, llantos y alaridos. Tan sólo un chico logró llegar hasta nuestro poblado, pero las heridas de su vientre y pecho, provocadas por mordiscos y enormes garras lo mataron a los pocos minutos. Lo único que dijo fue “Lobo”.
Y así tras tantos, tantos años, nuestro pueblo permanece tranquilo en el valle, seguro frente a todo ataque, frente a los intrusos. Pero cada veinticinco años el Lobo regresa y se cobra su sacrificio, de Sangre y de Dolor. Pero lo aceptamos, es un precio razonable a cambio del bienestar de todo el pueblo. Este año toca. Este año esperamos la llegada del Lobo.
Me decía mi abuelo que el Lobo se llevaba siempre al habitante más joven, es decir al chico o chica que hubiera nacido en último lugar el día de Luna llena que llegara. Que si mal no recuerdo es la tercera Luna llena del año.
- Pero abuelo, es sólo un cuento para niños, ¿no? - No hijo no, es verdad. Y dentro de dos meses vendrá. - ¿Y a quién se va a llevar abuelo? - No lo sé pequeño, no lo sé...
Pasaron los dos meses. Era la noche de la tercera Luna llena de aquel año. Todos se encerraron en sus casas aquella fría noche, realmente fría. A mi ya se me había olvidado la historia del lobo que me había contado mi abuelo. Hacía más de un mes que había muerto y no había vuelto a pensar en ella. Ahora que mi hermano acababa de nacer tenía que ayudar en casa; solía salir a recoger ramas caídas por los alrededores del bosque, pues aún era pequeño para empuñar el hacha.
Aquella noche mis padres estaban muy nerviosos y preocupados, una sombra había ennegrecido su semblante. Nos encerramos todos en el salón con la chimenea con un gran fuego. Mi padre tenía la lanza preparada. Y mi hermano pequeño no dejaba de llorar. Nada lo consolaba para mayor desesperación de mis padres. Entonces les hoy decirlo.
- Es la noche y nuestro hijo es el más joven. Va a venir a por él. - ¡No! ¡Mi pequeño no!
Hablaban de mi hermano.
El Lobo es una fuerza incontrolable, irresistible. La puerta le duró solo dos o tres golpes de sus enormes garras. Aún lo recuerdo, casi como si hubiera ocurrido ayer mismo. No era un lobo corriente. Este se erguía sobre sus patas traseras y era más alto que mi padre y más fornido. De un espeso pelaje negro como la noche sin estrellas ni Luna, que le cubría todo el cuerpo. Grandes garras y grandes dientes. Y sus ojos. Recuerdo sus ojos y aún me asustan. Brillaban con un rojo más intenso que el del fuego. Al derribar la puerta entró el frío de fuera con él. Parecía que manejara los elementos. Mi hermano no dejaba de llorar. Era como si presintiera su final.
Mi padre lo enfrentó con su lanza, e incluso se la clavó, no en vano era un gran guerrero. Pero como ya he dicho, contra el Lobo no hay oposición. De un solo zarpazo abrió el pecho de mi padre que cayó muerto en la otra pared de la sala, donde salió volando del golpe. Mi madre aterrada huyó con mi hermano en brazos a la otra habitación.
Yo me acerqué llorando a mi padre, a lo que quedaba de él. Recuerdo el grito desgarrador de mi madre desde la otra habitación. Y que entonces mi hermano de pronto, dejó de llorar.
Aquel enorme monstruo salió corriendo por donde había venido, esta vez usaba sus cuatro patas.
Los vecinos no se acercaron hasta la mañana siguiente. Y una familia, que había sido muy amiga de la mía desde siempre, me adoptó.
Aquella noche el Lobo me lo arrebató todo. Mi padre, mi madre y mi hermano.
Desde entonces, y en contra de los deseos de mi padrastro, me he preparado para vengarme, para evitar que se repita. Dentro de dos noches la Luna saldrá completa. Dentro de dos noches él regresará y acabaré con esto de una vez por todas.
- Cariño tengo miedo. No quiero que mueras tú también. Bastante malo es que nuestro hijo sea el más joven del pueblo. - No temas. Ya te he dicho que mi hijo no será el Sacrificio de Sangre y Dolor. No esta vez. November 30 Lo que guarda mi cabeza (2)CAPITULO SEGUNDO
<<A las dos horas llega el informe. Puntual. Formal. Lo que se puede esperar.
Pobre pringao. Me pregunto que se sentirá al tener que trabajar con el cabrón que te puso los cuernos. Y ni siquiera fue un buen polvo.
La victima, Vanesa Gutiérrez Alcoy, de nacimiento; en realidad ahora se llamaba Manolo Gutiérrez Alcoy, que asco. Un puto travelo. Me pregunto si es relevante y lo anoto en el cuaderno que siempre me acompaña, para una futura reflexión y análisis. Quién sabe, puede que se trate de un homófobo pirado. Continúo leyendo el informe. Varón, raza blanca, edad, bla bla bla.
Voy a lo interesante: la causa de la muerte fue el desangramiento por un preciso corte realizado en el cuello que le seccionó la arteria aorta; la víctima no pudo resistirse pues estaba drogada. Aún no han identificado el agente... Tras su muerte le fueron practicados tres agujeros en la cabeza con un taladro, broca del tres. Acto seguido le fue extraído todo el cerebro.
Genial.
Lo vuelvo a leer.
Descuelgo el teléfono y llamo al pringao que me ha mandado esta mierda.
... - ¿Cómo coño le extrajeron el cerebro por tres agujeros? - Cuando lo sepa te lo diré por escrito, no vuelvas a llamarme hijo de ...
Me está bien empleado.
Con las manos vacías y la cabeza llena de mierda me voy a dormir. Mis pastillas de siempre, las pesadillas de siempre.
Al día siguiente identifican pelos de una mujer en la ropa del muerto, es un milagro que la lluvia no se los llevara... puto clima... puto calentamiento global.
Han pasado tres días infructuosos en los que lo único interesante, aparte del polvo con la aún esposa del novato – Ese si ha sido un buen polvo, un polvazo- ha sido que entre los forenses han logrado explicarme como le sacaron los sesos al travelo. Parece que una vez muerto jugaron con él a bricomanía. Le hicieron los tres agujeros y luego le fueron metiendo unas brocas más largas y delgadas por los agujeros que le fueron destrozando la masa gris. Le convirtieron los sesos en “puré de sesos”. Putos locos. Ya sabemos la causa de la muerte y el móvil, robo de puré de sesos, nos falta saber para que querían el puré. Pero menos da una piedra.
Tres días más veinte horas tras el primer “puré-cidio”, como lo han empezado ha llamar, han encontrado otro cadáver. Esta vez en un piso. Genial. No podré fumar.
Es reseñable la dejadez de los asesinos por evitar dejar pistas. Tampoco les costaría mucho eliminar a los cadáveres, por asco no creo que sea, después de lo que les hacen en los sesos... Pero ahí está, tal y como lo dejaron. Ni se han molestado en quemarlo. Ya no hay interés en este mundo, por nada, ni siquiera por hacer un crimen bien hecho. Que asco, joder.
Era en un segundo piso de un edificio a las afueras, a tan sólo kilómetro y medio del anterior asesinato. El asesino o los asesinos, yo sospechaba de varios, al menos dos, no debían andar muy lejos y debían ser aún menos listos.
Es increíble la cantidad de sangre que puede un corazón impulsar por la aorta hasta que se muere. Al menos cuatro litros del tipo estaban por el piso. Y habían alcanzado casi todas las habitaciones. Al entrar los chicos de la forense lo habían dejado todo perdido. Todo lleno de huellas y pisadas rojas. Que truculento. He visto pelis gore menos rojas.
En fin. Todo apunta a que ha sido la misma mujer. Esta vez no había lluvia y la escena está llena de restos: pelos, perfume, piel, saliva... incluso media huella de un índice. Hoy debería jugar a la lotería.
De nuevo un hombre, de nuevo desangrado previo “puré-cidio” de sesos. Hay dos copas semivacías. La seducción como forma de drogar a la víctima, para luego matarla tranquilamente, tiene sentido. Lo anoto en mi querida libretita
- ¡¿Dónde está?!- reconozco al instante la voz del novato en el portal de la casa.
Viene por venganza, tal vez para reparar su honor mancillado. Tranquilo chaval. No fui yo quién te deshonró, fue tu señora la que se me abrió de piernas, no la forcé. Tranquilízate o tu honor no será lo único que tendrás que repararte.
- ¡Soltadme!
Al verme logra deshacerse de la presa de los dos guardias que lo retenían. Es increíble las fuerzas que da la ira... también el instinto de supervivencia. El novato le echa huevos. Nadie se interpone ya. Lo cierto es que todos esperan que me sacuda, me lo desean. Me lo merezco. Creo que yo también lo deseo. Que asco de vida, joder.
- ¡Tú!- Me señala con un dedo acusador, como si él nunca hubiera roto un plato.
Y se abalanza sobre mí. Pobre desgraciado. El suelo estaba demasiado resbaladizo como para cargar de esa forma. Se escurre y sale despedido contra el cuarto de baño. Todos miran para otro lado.
Me alejo de la escena del crimen.
- Recoged esta mierda, joder.
Me voy a mi casa tras pasar por el Mercadona de la esquina. Me he comprado algo para cenar, una cosa barata de esas individuales para el microondas. También una botella de JB, me acordé de que anoche acabé la que tenía.
Tras cenar me siento delante del ordenata con la botella al lado. La noche promete ser larga y ya veremos al final quien permanece de pie...
Casi media botella después “San Google” da con un artículo publicado en un periódico local francés. En el artículo logro entender dos cosas: asesinato, cerebro. Hago un “copia-pega” y me guardo el enlace. Le digo a la botella hasta mañana y me voy a sobarla.>>
Ragnarok, una discoteca masiva de moda en Oviedo. Situada a las afueras, junto a un polígono industrial en proceso de abandono. La noche es muy fría, aunque no llueve, incluso se ven las estrellas... donde la contaminación lumínica lo permite claro.
Marcos está de suerte. Una francesa cañón lleva toda la noche toreándolo y a él le encanta hacer de toro bravo. Ahora mismo se están dando el lote en el servicio de señoras.
<<Joder que tetas tiene la guarra esta>>
- ¿Por qué no vamos a mi piso?- le susurra ella a la vez que le lame la oreja.
Cinco minutos después él está en el asiento del copiloto pegándose una raya tremenda.
Treinta minutos después aparcan en un descampado en medio de ninguna parte.
- ¿Por qué te has retrasado tanto Segolene?- Pierre como siempre tan preocupado por su integridad... - El pavo éste no quería chutarse antes que yo. Joder. ¡He tenido que mamársela! - Bueno perdona, cariño, ya sabes que... - ¡He vosotros dos! Hay cosas que hacer.- El que interrumpe es Bernard, un alemán que los acompaña, de hecho el fundador del grupo. Es siempre muy estricto con todo.
Sacan al tipo, Segolene ya ni recuerda su nombre, han sido tantos... Le rajan la garganta y esperan a que muera. Sólo estaba inconsciente. Tras eso Bernard le practica los tres agujeros en el cráneo. Luego cambia la broca por otra más larga y delgada y le convierte los sesos en pasta, en una especie de jugo grisáceo. En eso se pasa casi una hora. No es un proceso rápido. Cuando abandonan el descampado de Marcos no quedan más que cenizas y huesos enterrados.
En la intimidad de la habitación del apartamento que comparten los tres, Segolene y Pierre se susurran tras haber mantenido relaciones sexuales - Para él es una cosa y para ella otra-.
(Conversaciones traducidas del francés)
- Te lo juro Pierre, cada día me tiene más harta, cualquier día lo mato... - No hables así pequeña, sin él no seríamos nada. No lo olvides. Bernard nos reunió y nos hizo como somos, nos enseñó a cazar. - Lo odio. Un momento, ¿por qué siempre lo defiendes? - No lo defiendo es solo que... - Sí lo defiendes y no le debes nada. - Ya, oye. No te pongas pesada, esta noche no ¿vale? - Claro como tú no tienes que prostituirte para que podamos comer. - No digas eso. Ya sabes que no soporto verte en brazos de otro. Por eso siempre los mato, ¿ves? Así tu honor sigue sin mancillar.
Él le dibuja una sonrisa que parece real, que de verdad siente que así arregla las cosas. Ella lo mira en la oscuridad de la habitación con sentimientos encontrados.
Al otro lado de la pared Bernard duerme plácidamente ajeno al mal que ha engendrado...
- Tengo hambre Pierre... - Tu siempre lo tienes cariño, anda duerme un rato, ya verás como... - ¡Tengo hambre joder!
Segolene se levanta de la cama y se viste. Al otro lado del tabique Bernard golpea la pared y grita pidiendo silencio.
- ¡Que te jodan Nazi!- le responde Segolene a la vez que sale por la puerta.
La francesa de escasos treinta años sale a la fría noche, sale a buscarse algo que comer. Tiene hambre y con hambre no puede dormir.
Se interna por los callejones en dirección al polígono industrial.
Al rato un coche se le para al lado.
- ¿Te puedo llevar guapa? - Deberías llevar cuidado con la gente que recoges de noche... November 28 Lo que guarda mi cabeza.(basado en hechos oníricos)
CAPÍTULO PRIMERO
<<Era una noche lluviosa. Joder, no sé por qué todas las historias detectivescas deben comenzar en una noche lluviosa, en un callejón, con un detective resacoso que se acerca esquivando las miradas de sus compañeros, con los que no se habla...
Pero lo cierto es que todo esto, que en otra ciudad y con otro detective, no pasaría de ser meros tópicos; esa noche, en esa ciudad y conmigo de detective, era cierto.
Es lo que pasa por vivir en Oviedo, supongo; si fuera murciano seguramente me estaría quejando del calor, ¿quién sabe?
El callejón estaba en un barrio marginal a las afueras, colindando con un polígono industrial en periodo de abandono.
- Maldita crisis.- Escupo. - ¿Cómo dice?- Me pregunta el novatillo de turno mientras no logra apartar la mirada del cadáver. Al parecer es lo suficientemente novato como para que nadie le haya hablado de mi aún...
Ahí estamos, a los pies de un fiambre cuya sangre, que cubre una amplia extensión, se licua por la lluvia... Le veo el corte en la garganta, pero tampoco es que necesitara verlo.
- ¿No lo sabes? Todo es culpa de la crisis... ¿Eres nuevo chaval? - Si, sí señor. Me trasladaron hace una semana.- Trata de darme la mano y yo la recibo encantado. A la vez siento las miradas en mi nuca; si pudieran, hace tiempo que me habrían matado. - ¿De dónde vienes chico? - De Murcia señor. - ¡Já! Genial.- Odio las coincidencias, me provocan ardor en la boca del estómago. - ¿Ocurre algo señor? - El cadáver, no presenta signos de violencia. Míralo, la ropa no está arrugada ni desremetida, los zapatos limpios, las gafas siguen en su cara...
A nuestros pies Raúl sigue escudriñando el cuerpo, haciendo como que no nos oye, aunque yo sé que sí lo hace. Raúl es el forense destacado en esta ocasión. Lo cierto es que me gusta más Marta, siempre me hipnotiza ese precioso pandero mientras busca y rebusca agachada, a veces incluso me premia con una bonita hucha y los días de suerte con un tangazo.
- ¿Qué tenemos Raúl?- En realidad ya sé lo que me va a responder, pero nunca está de más meter un poco el dedo en la llaga; además, así el nuevo empieza a entender a que atenerse... - Como siempre tendrá el informe puntualmente disponible capitán.
Percibo, sin necesidad de mirarle a la cara, la tensión del novato. Está claro que esperaba más cooperación. Nos separamos un poco y en voz baja satisfago su curiosidad no explicitada:
- Me tiré a su mujer...
Y me vuelvo a meter en el coche. Al menos aquí no llueve.>>
Suena el cerrojo de la puerta. Aún con ruido sería claramente audible, pero de hecho no hay ruidos en la casa; hace un rato largo que ya no los hay. Segolene ya lo tenía todo recogido y preparado. Aunque le habría gustado no estar allí para cuando volviera Pierre. Ahora tendrá que matarlo, y eso le entristece. No es que le quiera especialmente, no más de lo que quieres un cojín que te ha acompañado durante años... pero incluso cuando vas a deshacerte del cojín sientes melancolía al recordar tantos momentos juntos. Aunque algunos fueran malos, muchos...
Se mete debajo de la cama tratando de no hacer ruido y de que no asome nada. En la oscuridad de la habitación, debajo de la cama, en el silencio de las cinco de la madrugada, Segolene escucha los pasos de su compañero. Tras tantos años ya le son claros como el sonido de una sirena de policía. Pero entonces algo ocurre, algo inesperado. Oye otra voz, una voz de hombre, una voz desconocida. No entiende de que hablan pero por la entonación supone que es por el cuerpo de Bernard. No tuvo tiempo de quitarlo del sofá.
Entonces su mente vuelve instintivamente al frío metal que aprieta su mano derecha. La pistola. Amartilla el mecanismo despacio y logra pasar desapercibida gracias a la nerviosa conversación del salón. También oye ahora a los dos hombres andar por el salón. Segolene supone que lo están recorriendo, buscando la cabeza y el brazo de Bernard.
<<Maldito bastardo nazi>>
Piensa Segolene llena de ira relamiéndose de gusto rememorando como le succionó el rico jugo hace algo más de una hora...
La puerta de la habitación, que hasta entonces había permanecido entornada, se abre y la luz se enciende. Desde la protección de la cama ve los zapatos de Pierre en el umbral.
<<Recuerda, no le dispares a la cabeza, no le dispares a la cabeza, no le dispares a la cabeza...>>
Adelanta el arma y se dispone a disparar en cuanto Pierre se acerque a ver los restos de Bernard, colocados estratégicamente ante la cama...
Pero algo sucede entonces, el otro hombre se adelanta y se agacha. Está en cuclillas y aún no se ha agachado lo suficiente como para ver bajo la cama.
Segolene duda.
Pierre se acerca también y esté si se agacha y sus ojos se cruzan.
Entonces la detonación la ensordece. Pierre cae con la mano en el abdomen. El otro individuo se levanta y salta sobre la cama. Segolene aturdida se arrastra fuera de la cama a la vez que el otro dispara sobre la cama. Una bala le pasa rozando la cara. Pero no le acierta.
<<No le dispares en la cabeza, no le dispares en la cabeza...>>
Se gira desde el suelo y dispara.
La sangre con un suave tono grisáceo mancha la pared sobre la cama y las sábanas de la cama.
(Conversaciones traducidas del francés)
- ¡Joder! ¡Segolene! ¿Te has vuelto loca?- Pierre salta sobre ella y la desarma. - ¡Suéltame cabrón! ¡Suéltame! - ¡¿Pero qué coño te pasa?! Te traigo la cena y descubro que has matado a Bernard, ¡y me disparas! - ¿Qué? ¿Cómo?
A los diez minutos ya se han largado del apartamento. A lo lejos oyen las sirenas. La canción de fondo de siempre.
- Perdóname cari, cuánto lo siento, ¿cómo iba a saber yo?... - Calla y conduce. ¡Joder cómo duele! - Al menos ya no sangras ¿no?- Ella lo mira desde el espejo retrovisor.
Segolene conduce el coche del otro hombre mientras Pierre se presiona la herida en el abdomen. Por un segundo retira el paño de cocina que le sirve de improvisada sutura y ve que la herida efectivamente ya no sangra.
- ¿Me quieres explicar qué coño hacías bajo la cama? ¿¡Y por qué me has disparado!? Aargh. - Yo... cari... yo, creí que venías a matarme... - ¿Matarte? Pero si eres mi vida cielo mío.
Segolene detiene el coche. Pierre se incorpora y descubre que están en un descampado. No hay luces. No hay nadie.
- ¿Por qué paras? - ¿Sabes qué? He descubierto que cortando la cabeza puedes acceder mejor al cerebro y no necesitas hacer esos ruidosos agujeros con el taladro de los huevos. - ¿Qué haces cariño? Vamos sigue conduciendo. Ya me lo contarás luego. - Tengo hambre Pierre. - ¡No la tendrías si no hubieras desparramado la cena por toda la habitación jodida lunática! Llévame a un puto hospital, maldita sea. - No. - ¿No? Segolene se baja del coche, abre la puerta de atrás y con un cúter le abre la garganta a Pierre. Espera que se desangre entero y cena. November 23 Deseo“Deseo”
Y aún, después de tanto tiempo, de tanto, aún, eres mi primer y último pensamiento cada día.
Y lo curioso de todo es que no es amor, como tú misma dirías, “esto no es amor, lo que tú sientes se llama obsesión”.
Y sé que no eres mi pingüina, nunca lo pensé y nunca intenté que lo fueras.
Y sin embargo aquellas palabras que me escribiste me mortifican cada día, porque quiero decírtelas a solas, en la confianza de la alcoba, del lecho compartido; y es que sobretodo te garantizo que si no te pido que seas mía me arrepentiré por el resto de mi vida, porque sé que estás hecha para mí. Incluso aquellas otras que me dijiste en aquel semáforo aún siguen resonando con un eco infinito y ahí seguirán me temo, hasta el fin de mis días; o hasta que me sacies esta sed que siento... cuando tu boca sea mía, tus manos me cojan, cuando tu piel y la mía no sepan cual es cual...
¿Amor? No sé que es eso, nunca lo he sabido y no sé si algún día lo sabré. ¿Deseo? Deseo es tu nombre en mi boca. ¿Locura? Locura es el mío en la tuya.
Y esto no es más que puro deseo carnal, vísceral, físico, desenfrenado y alocado.
Te deseo.
Y lo curioso es que no deseo tu cuerpo... deseo tu mente, tu mente unida a tu cuerpo. Deseo descubrir si lo que imagino es verdad, aunque en el proceso enloquezca de placer. Deseo someter la bestia que guardas y domesticarla, enseñarle unos trucos, y jugar. Jugar día y noche. Hasta que las horas parezcan minutos, los días horas y el mañana decida por nosotros...
Los tres jinetes“Los tres jinetes de la desolación”
Lo que quiero decirte es que te estoy muy agradecido. Gracias.
Sé que lo notaste, que algo me pasaba, que había una sombra en mi mirada, que ocultaba un secreto, que algo me atormentaba. Traté de contártelo, de dejarlo salir, de pedirte ayuda, de compartir la carga; pero no lo hice.
Y ahora después de que me ayudaras quiero sincerarme, porque ahora lo necesito, necesito que sepas cuanto has hecho por mi, cuanto significas para mi y que si no es por ese rato que me regalaste, no estaría hoy aquí...
Supongo que alguna vez has sentido el acoso de lo que yo llamo “Los tres jinetes de la desolación”.
Estaba hundido, abatido, sólo, desesperado, abandonado y desahuciado por mí mismo. Era como pasear en un invierno nuclear postapocalipsis, rodeado de zombis que me perseguían para intentar herirme, que me acosaban. Y podía correr, pero no esconderme. Yo era el único ser humano vivo, ¿sabes qué se siente cuándo estás sólo, sin poder hablar con nadie, sin que nadie te ayude, sin importarle a nadie?
Pero lo peor era por la noche, cuándo llegan las horas en que no hay luces, en que el frío te envuelve, los sonidos se silencian y parece que la fuerza de tus pensamientos te va a dejar sordo. Cuando el único refugio hasta el medio día del día siguiente es tu cama. Y en ella me refugiaba y me sumergía bajo las sábanas y mantas buscando una protección y seguridad que nunca encontraba, más bien todo lo contrario. Lo que quería que fuera mi refugio, se convertía cada noche en mi prisión. Sin poder salir de ella, dentro de ella sin desear nada más que escapar. En la quietud de mi celda me asfixiaban mis pensamientos y era entonces cuando acudían ellos, los tres jinetes: soledad, locura y desesperación.
Se introducían silenciosamente en mi cuarto, ignorando la puerta cerrada con llave. Se deslizaban subversivamente hasta mi cama y me rodeaban. Yo me escondía en lo más profundo que podía y aferraba las sábanas para no dejarlos entrar. Pero era inútil, siempre acababan entrando y con sus hirientes sonrisas me miraban y con susurros maliciosos me hablaban al oído, a veces de uno en uno, otras todos a la vez. Soledad, locura y desesperación.
Me decían cosas. Me hablaban de sitios, de hacer cosas, de emprender acciones sin retorno, sin salida...
Y cada noche los combatía y... y al final les prestaba oídos atentos, oídos de un desolado.
Pero un día la puerta de la habitación se abrió sin previo aviso, de repente; y la luz del pasillo lo inundó todo, pero era una luz clara, no agresiva para mis ojos. Los jinetes se desvanecieron sin dejar rastro y en el portal estabas tú, que curiosamente sólo pasabas por aquí; que nada sabías de mi prisión, que nada pretendías más que pasar a saludar...
Pero ahora puedo dormir tranquilo, al pie de mi cama tengo una manada de lobos que vigilan, que no permiten que ningún caballo se acerque...
"Cinco segundos"“Cinco segundos”
- Perdona, ¿está ocupada?
Abro los ojos sacado de mi sopor playero por una preciosa voz, melodiosa y templada con cuerdas de arpas celestiales. Aunque me protejo con gafas de sol el astro rey me nubla momentáneamente la vista y sólo veo una mancha negra mientras, durante unas décimas de segundo, o quizá todo un segundo, me reincorporo en la hamaca donde dormitaba tratando de recuperarme de la juerga de la noche anterior. A la vez que me enderezo me quito las gafas en un vano intento de aclarar mi visión.
Ante mi se agacha una figura, de mujer obviamente, por la voz; aunque también puedo distinguir una melena corta que le llega hasta los hombros.
Progresivamente recupero mi función visual y voy descubriendo que un ángel me habla...
Estoy en el caribe, donde me fui hace un par de semanas para escapar de todo, de mi aburrida y asfixiante vida, de mis obsesivos padres, de mis decepcionantes amigos, de mi infructuoso trabajo... Aquí todo son mulatas o semimulatas; me explico, las que no son mulatas autóctonas son mujeres que se convierten en semimulatas a los dos o tres días, el Sol es lo que tiene, que en seguida te pone moreno. Incluso yo he cambiado mi “moreno flexo” de la oficina por un saludable moreno total, bueno, casi total...
Pero esta mujer que tengo ante mi aún tiene la piel pálida, como si de una rusa venida directamente desde el Kremlin se tratara. Yo lo primero que pienso es que se trata de un ángel que ha venido, quizá, a darme una noticia, como que he muerto y estoy en el paraíso... pues eso pienso cuando mis ojos topan con los suyos.
Pero antes de eso le recorro el cuerpo, empezando por las piernas. Esas largas y delgadas piernas tan blancas como la nieve virgen, cuya palidez destaca aún más al llegar a la braguita del bikini de color naranja intenso. Toda su piel es tersa y perfecta, rematada con el atractivo justo que otorgan algunos lunares sabiamente localizados, como si el mismo Eros los hubiera pintado con un delicado pincel de deseo. Las nalgas, el ombligo, pozo de deseo donde deseo de inmediato hundirme. Las manos finas y proporcionadas, suaves como la seda misma, de apurados trazos.
Su pecho se mueve rítmicamente subiendo y bajando acompañando la respiración de forma casi imperceptible. Pero lo suficiente para marcarle a mi corazón un nuevo ritmo. El del deseo. Y mi pulso se dispara, la garganta se anuda, el sudor se convierte de pronto en frío en mi frente, a 38º a la sombra, mi pie izquierdo delata mi turbación con un espasmo que raudo disimulo mediante el movimiento de sentarme en la hamaca mirándola y bajando los pies al suelo; no se ha dado cuenta, creo... espero.
Por fin alcanzo su cara. Es la cara que deben tener los ángeles. Con las facciones suaves, nada tiene en exceso, todo bien puesto, un precioso lunar en su mejilla derecha; sus mejillas sonrosadas y ligeramente prominentes; su piel suave y pálida me llama, parece pedirme, suplicarme que la toque, que la roce, que comparta con ella un momento de íntimo contacto.
Sus ojos, sus verdes pozos de sueño me muestran todo lo que siempre he querido, lo que siempre he deseado, buscado. Y me pierdo en ellos y ella se turba pero no me importa.
Se endereza y el cabello se le mueve como si un mar de hilos de oro puro se agitara y yo creo navegar en su tormenta y deseo naufragar, caer a ese mar dorado y hundirme y saber si huele también como deben oler los ángeles o si es mejor aún.
- ¿Cómo dices? - ¿Qué si está ocupada la hamaca?- ella señala la hamaca contigua a la mía en la que tengo la mochila. - O, no. Perdona.- retiro mis cosas y ella se instala. - Gracias.
Definitivamente he encontrado lo que siempre he buscado. Su voz me fascina, me habla en un lenguaje hasta ahora desconocido para mi. Me lleva a experimentar unas sensaciones que no podía siquiera imaginar.
Y soy consciente de que no es un ángel.
Y lo sé por que va a ser la mujer con la que voy a pasar el resto de mi vida. Y por vez primera no me tiembla la voz y sé exactamente que pasos dar, que decir, que hacer.
Es el momento que he estado esperando toda mi vida y se que estamos hechos el uno para el otro y solo falta que ella también lo sepa, o quizá también lo sabe ya...
6 de Octubre“6 de Octubre”
Por fin llegó a la puerta del edificio. La enorme entrada principal con grandes cristaleras, una rampa y una pequeña escalera para subir hasta la puerta. Subió los cuatro escalones esquivando a unas chicas que conversaban animadamente en la escalera. Apenas si les prestó atención. Iba más concentrada en las palabras que le había dicho: <<Ven esta noche a las diez a mi casa. Toca el timbre y sube. Luego sigue las luces>>.
- Luego sigue las luces.- Repitió ella en voz baja mientras pulsaba el botón del timbre. No entendía que podía ser “las luces”. Sentía una estimulante mezcla de ilusión, misterio y... no, eso no, aún era pronto para eso.
Nadie preguntó en el altavoz, directamente abrieron la puerta. Ella hizo fuerza y empujando la puerta pasó al rellano. Tenía que subir un piso y lo hizo por las escaleras. A buen paso, estaba en forma y una extraña fuerza parecía empujarla escaleras arriba. Una vez arriba accedió al patio interior, como siempre se maravilló. Aún no se había acostumbrado a aquel magnífico patio interior desde el que se accedía a las escaleras que llevaban a las viviendas.
De nuevo recorrió casi corriendo el patio y la puerta cedió al abrirla, no necesitó volver a llamar al timbre.
<<... sigue las luces>>. No pudo pensar en otra cosa mientras esperaba el ascensor. Por fin llegó y entró. Se encontró cara a cara con su reflejo en el espejo del ascensor. Pulsó el 5 y se analizó en el reflejo. La camiseta negra le quedaba estupenda, ceñida, mostrando sus “encantos” naturales sin llegar a ser indecorosa. Era como a Él le gustaba llamarla: erótica, que insinúa sin mostrar. La riñonera donde llevaba sus cosas; no le gusta llevar bolso. Lo ve poco práctico y muy molesto. Y un pantalón gris ancho, muy cómodo y suave. Se gira poniéndose de perfil.
<<Qué guapa soy, que buena estoy>> piensa repasando su reflejo. Pero al llegar al culo el espejo le devuelve una mueca de desaprobación, cree que debería adelgazar un poco.
El ascensor se detiene. Las puertas se abren. Sale y le llama la atención una luz que en la oscuridad vacila tras la esquina. En dirección a las escaleras, al lado opuesto a la casa. Ella no enciende la luz y se asoma. Ve una vela encendida en el primer escalón de las escaleras que llevan a la terraza. Entonces comprende a la vez que sonríe y una descarga le estimula. Sube por las escaleras siguiendo las luces de las velitas. Cuenta más de diez.
La conducen fuera, la puerta está abierta. Fuera hay más que llevan a una mesa. En la mesa, según se acerca, ve otra vela, varios platos, una silla vacía y a Él.
Le sonríe... ella piensa que es la sonrisa más bella que ha visto nunca... sin ser guapo, que no lo es... pero el resto de cosas... no sabe exactamente que es pero es guapo, muy guapo...
- Bienvenida,- Dice levantándose- me alegra que encontraras el camino.
Ella espera que la salude con un beso pero en vez de eso le da un tierno beso en la frente. Se sienta a la vez “cabreada”, ansiosa y ... no, eso no.
Él, como un caballero, retira la silla y la invita a sentarse. Ella acepta. Entonces va a una esquina y pone música de piano y violín en un radiocasette a pilas. Es embriagador...
- ¿Has visto la Luna esta noche?- Pregunta Él señalando con un dedo al cielo pero mirándola a ella fijamente con los dos ojazos brillando por la luz de la vela. - No.- Y ella mira.
Aquella noche la Luna llena brillaba justo encima de ellos. Ella se queda sin habla. Le parece que brilla con más fuerza que nunca. Que es más grande y bonita. Que le lanza un encantamiento... todo es tan mágico...
- Está casi tan bella como tú.- le dice dándole un ligero apretón en la mano.
Ella siente una extraña opresión en el pecho.
Comienzan a cenar.
Ha pensado en todo. La cena carece por completo de carne. Es sólo pasta, frutas y verduras, no hay pescado por que él no lo soporta. También varios tipos de queso, patatas...
Durante la cena no hablan mucho. Generalmente hablan más... pero esta noche... ella no puede... no quiere estropearlo... y él apenas dice nada, se limita a lanzarle largas y penetrantes miradas. Ella se siente en el paraíso, a la vez que a veces cree que una opresión en el pecho le va a matar. No cena todo lo que hubiera gustado, todo está buenísimo, pero no puede, por alguna razón tiene un nudo en el estómago. Y sus ojos, tenuemente, misteriosamente iluminados por la suave luz de la vela, sus ojos que parecen querer comérsela y a la vez muestran serenidad y autocontrol... sus ojos... jamás había sentido que una simple mirada le transmitiera tanto...
- Y ahora el postre...- Dice levantando una tapaderita plateada de un plato pequeño y revelando varias bolitas de pequeño tamaño de chocolate.
Definitivamente ha pensado en todo.
Tras un rato hablando animadamente cogidos de la mano y tras besarse por fin un par de veces Él se levanta y la guía de la mano por la terraza. La lleva a un recodo donde tenía puestas dos toallas seguidas a lo largo. Unidas por un extremo. Hasta ese momento ella no las había visto. Todo le parece tan romántico...
Le pide que se tumbe boca arriba. Ella obedece y siente bajo la toalla un mullido aislante. Él hace lo mismo colocándose de tal manera que sus cabeza quedan juntas, muy cerca, acostado de forma opuesta tal que puede acercar su cabeza a la suya, ambos mirando la Luna llena, unidos.
Así están un rato largo... comentando las historias que se contaban e inventaban el año anterior sobre la Luna... dónde les gustaría vivir... comparten la Luna por una noche... por esa noche no existe más que ellos dos... y están en la Luna...
18:10; 13 de Noviembre de 2006 Lo que pudo ser y no fue, y sé que nunca será... Don´t you know... you´re my reasoon… my only reason to keep breathing. Septiembre ya no...
“Septiembre”
Dicen que lo vieron montado en el coche, que salía de la ciudad a toda velocidad, con una sonrisa de oreja a oreja, un brillo especial en los ojos y la canción “It´s my life” de Bon Jovi a todo trapo. En el asiento de acompañante una neverita llena de hielo, con comida y bebida para un par de días. El maletero cargado con ropa y algunos objetos personales que se negó a dejar atrás. En la parte de atrás su bici recién comprada, desmontada. El deposito lleno. Sábado por la mañana con un horizonte despejado, azul y bien luminoso.
Por delante miles de kilómetros, quizá decenas de miles o cientos de miles. Iba sin rumbo fijo, el horizonte era su límite y el resto de su vida por delante.
Visitó a dos personas aquella mañana antes de irse. A la primera le dio una historia corta escrita hacía un par de años y le dio también un beso en la frente; luego le pidió que le devolviera su corazón y que fuera feliz por los dos. A al segunda persona que vio le entregó varios kilos de folios con todas las historias, relatos, confesiones y escritos que había ido guardando desde hacía muchos años, le deseó una vida plena y feliz; y desoyendo los gritos y preguntas metió primera y salió chirriando rueda.
Dicen que sólo miró atrás una vez, por el retrovisor interior, y que fue para despedirse de la catedral.
1 de Julio de 2008. Ladiya.
November 15 Evocador.Es curioso como a veces las cosas más disparatadas e inconexas nos pueden evocar, hacer recordar, pensar, en personas a las que nunca asociariamos con tales objetos o eventos... o tal vez si. November 12 historia de Edu, un gran tipoHistoria de Edu, un gran tipo.
Aquí os dejo una escueta muestra de lo desocupados que estamos todos, de lo mucho que nos importa con quién salga Romina y lo susceptibles que somos, que al menor “piropo” saltamos como canguros.
He de decir que no ha pasado de ser más que una coña que se ha ido liando y liando; que comenzó para gastarle una broma a una amiga de Esther y Romina y que poco a poco la hemos ido engrosando entre todos; unos nos descojonábamos mientras otros os encendíais...
Gracias a todos los que habéis participado por las horas de descojone que nos pasamos los tres; una lloraba, yo me partía el pecho y a otra hasta se le escapó un “acho”. Disculpadnos por “usaros” para nuestro divertimento, pero no ha sido más que una bromica sin consecuencias... espero.
Para un mejor entendimiento he usado un código de colores, espero que no os liéis mucho. Lo que pongo son los comentarios y mensajes privados del tuenti; además hay unos trozos de las converasiones de messenger. En cursiva he dejado algún comentario para tratar de aclarar cosillas. (si alguien se siente molesto por revelar algo privado que lo comunique y será retirado)
(NOTA: por problemas técnicos no puedo subir un resumen de las conversaciones de Messenger que tuvimos, a kien le interese le paso el archivo Word original y lo lee todo completito)
Edu Charly Andres Moi Ro Ángel (y otros)
Edu 10 nov a las 21:26 guapaaaaaaa....cuando me vas a dejar probarte¿?
Ro 10 nov a las 21:28 olaa
edu!!cuanto tiempoooo...madre mia k bien k te veo ehh
Edu 11 nov a las 16:38 oye....y por que
sales con tantos tios en las fotos??seguro que son unos pringaos,y yo que
podria hacerte feliz...esperandote aun.
Carlos 11 nov a las 16:42 AY RO las cosas k
te dicen!! (aki Esther me había indicado k mirara el perfil de Ro, que el tal Edu era en realidad...)
Josué Tomas 11 nov a las 17:24 como triunfas roo...con puros modelos je!!saludos at novio:P
Feni 11 nov a las 19:44 ro este es como el kinin, en paz descanse,
Edu 11 nov a las 20:12 oyee....y el tal
manuel fenor este?tiene algun problema conmigo??me esta tocando los
cojones..que me esta comparando con no se quien...como se ponga chuloo...
21:20 (privado de Moi) En el Tuenti de la Romina hay un comentario de un subnormal q se ha metido con el Fenix, a ver si lo tengo q borrar del mapa por soplapollas, si se mete el avisame q le esclafo el craneo MANTENME INFORMADO
Feni 11 nov a las 21:23 tranqilo tio era solo una broma, no hay por q ponerse asi,xd
(si es que tenemos que querer al abuelo!!)
Charly 11 nov a las 22:00 ro pon orden k se
te desmadraaan!!
Luky 11 nov a las 22:08 Que amigos mas inquietos tienes rO.. xDD don't worry be happy :)
Edu 11 nov a las 22:30 me voy a cagar y me va a quedar...como tenga que ponerme serio...entonces si qe os vais a cagar pero vosotros!!venga chicos,poneos un salva slip por si acaso....
(MSNG) (mientras teníamos estas conversaciones y otras se sucedían a la vez los mensajes por tuenti... Deciros que los tres liantes nos estábamos pasando los mensajes de tuenti y messenger entre nosotros partiéndonos de risa)
Feni a Esther acho esta tol mundo en el tuenti has visto al novio d la romina??
Carlos a esther
Feni a Esther pero de donde ha salio el tio ese
Esther a Feni no se ... pero que pasa'por que?como es?
Feni a Esther un payo rarisimo q le tira los trastos a saco
Feny a Carlos si la ro esta con un tio asi cojemos pistolas y asalimos a la calle
Edu 11 nov a las 22:41 NO PUEDO CON MI
VIDA NI CON MIS ABDOMINALES EN ESTAS SITUACIONES...
11 nov a las 22:53 quien es la puta
esa que sale con la lengua afuera?qu asco por dios!!!!!
11 nov a las 22:53 quien es la puta
esa que sale con la lengua afuera?qu asco por dios!!!!!
Esther a Carlos
historia de Edu, un gran tipo (2)
23:19 (privado de Moi) En serio, el amigo ese de Romina se la lleva, como siga asi se al lleva
Charly 11 nov a las 23:25 oye tu musculitos yeva cuidao con tu boca y lo k dice no sea k la pierdas!! a estas flores ni tocarlas!!
Edu 11 nov a las 23:35 oh oh oh,pero y tu quien coño eres? a ver si tengo que partir los sientes tan preciosos que tienes....mira mira,no me toques los huevos,eh!y que dices de estas flores?a romina ni la mires,te queda claro?con las otras haz lo que te salga del capullo.
23:49 (privado de Pili) wenas noxes!! vaya una se sta
liando en el tuenti de romina no?
23:53 (privado mio a Pili) pos ya
ves!!
23:54 (privado de la Pili) jajaja, yo voy!!!
Edu Hoy a las 00:14 en dos meses estais en la tumba..chicos...encargad que os lleven flores
00:29 (privado de Moi) Cuando tu me digas vamos a por el
00:35 (privado mio a Moi) tu has visto las cosas k pone!!
00:36 (privado de Moi) Si tio, creo q es retrasado y no es en coña, cre oq tiene algun problema, mirale la cara, has hablado con Romina?
Charly Hoy a las 00:42 yo por respeto a
mi amiga Romina me abstengo de comentar na más.
1:34 (privado de Andres) oyes
Andrés Hoy a la 01:36 coño como estan las cosas en este tuenti. jajaj carlos eres manojo de problemas jajajaajajaajaja
Hoy a la 01:39 roooooo te queremos. siempre en nuestros corazones jeje
Hoy a la 01:47 carlos yo aunque soy de locampano estas cosas me dan mazo de miedo,y mas el tio este que a sus 33 años tiene pintas de ser un tio chungo. pero chungo,chungo. no lo ves el cuerpo tio. pero si tiene un cuerpazo para dar ostias como panes. uff quita quita.no quiero problemas y menos con este que tiene pinta de ser el corleone del tuenti.
1:49 (privado de Andres) me e visto en la obligacion de meterme con el. menudo pinpinaco jajaja que 33 años tirados a la basura. lastima de paja que no se hizo su padre.
Charly Hoy a las 12:24 Este seguro k
tiene minipene... o ni eso... garbancito y ná más!!
November 09 MOBY=DIOSPrimero la historia del pollo... y os pongo la letra pork me mola!
Disco Lies
You said you want me, that was just a lie, just a lie
You said you love me, that was just a lie, just a lie All I needed was someone who could keep me warm at night You tried it baby, it didn't work and now I know that this is gonna be the end Oh how could you lie(x3) Could you lie, could you lie You said you need me, that was just a lie, just a lie You said the truth once, that was just a lie, just a lie All I needed was someone who could keep me warm at night You tried it baby, it didn't work and now I know that this is gonna be the end Oh how could you lie(x3) Could you lie, could you lie All I needed was someone who could keep me warm at night You tried it baby, it didn't work and now I know that this is gonna be the end Oh how could you lie(x3) Could you lie, could you lie, could you lie Oh how could you lie (x3) Oh, how could you lie Could you lie Y ahora como hacer porno sin que se vea nada...
Ooh Yeah
Sin dormir pero sin sueño.Son ya dos noches seguidas sin dormir apenas. Tan solo diez horas entre los dos días. Durmiendo en cortos periodos tras los que despierto sobresaltado, con el corazón en un puño que boxea, para, durante un largo rato luchar contra mis obsesiones, mis fantasmas, mis pensamientos. La realidad empieza a fundirse con mi imaginación y lo cierto es que no me importa ya. Todo tiene un límite, todo se acaba algún día, y mi resistencia parece doblegarse ante el dulce abrazo de la apatía. La apatía. Esa vieja compañera con la que anduve casi tres años y a la que creí haber encerrado en un profundo y oscuro armario. Ahora se cuela sigilosa en mi cuarto. Se mete en mi cama cada mañana al despertar y me abraza con su cálida piel, con su suave voz. Me abraza y susurra. Yo ahora escucho, no es que preste atención, pero no trato de echarla... ¿no es eso su victoria de hecho? Me despierto roto, apalizado, con dolor en los ojos, en las rodillas, me ha pasado un tanque por encima mientras "no-dormia". Pero no puedo dormir. Estoy en la cama. Miro el techo, o quizá me mira él, no lo sé. Ya no sé nada con certeza. ¿Cómo saber si mis pensamientos e ideas son mios o son de La Locura? ¿En qué punto sabes si una loca idea es simplemente la única vía o es una locura absurda que debes desechar para volver a tu asfixiante realidad? Y esas dos absurdas palabras, que me atosigan y me estrujan la garganta cómo si hubiera tragado una pelota de tenis, tratan de volverme del revés; me gritan, me persiguen; no importa que corra o ponga música a toda pastilla; ahí están, golpeándome la cabeza y el corazón con bates y ya empiezo a quebrarme. Pero no tiene sentido te dices, NO. Pero entonces, ¿qué puede ser? Y aún peor, de ser verdad, ¿qué puedes hacer? ¿a parte de nada quiero decir? Pues eso. NADA. Bueno sí. Puedo largarme. No huir, ojo. Cuando un alérgico se aleja del agente que le daña no huye, evita el daño. Eso voy a hacer. Evitar el daño. Más daño. Resaca de un alcohol que no bebí, cansancio de vivir. Por doquier maniquies que me observan con sus frios ojos, que se ríen de mi desdichada soledad con su burlona y maliciosa sonrisa. Trato de hablarles, les hago señales; pero todo lo que obtengo es indiferencia, gestos rígidos, miradas duras, pieles de plástico, cerebros vacíos. Estoy sólo y sólo voy a estar. Ando, ando y corro. Pero todo son maniquies. ¿Dónde hay personas? ¿Dónde alguien con quien hablar? ¿Dónde un oído, un hombro? Suena el teléfono, el movil, me hablan por mesenger, mensajes en Tuenti, correos electronicos... Todos quieren algo, todos exigen algo; con todos hay que cumplir, a todos satisfacer. Si pudiera verme desde el espacio sé que me vería en el fondo de un gran y profundo crater, de resbaladizas y empinadas paredes. Y la única forma de subir es agarrarme a los fideos de espagueti que me arrojan. Pero tras quebrar unos cuantos ya no insisto, ya he aprendido. Ya no trato de subir, ahora cavo en el crater. Ya no me quedan uñas y hasta los huesos de los dedos se han limado. Mi sangre riega la tierra que piso, que cavo. Todos desde arriba me gritan que suba, que no me rinda, que no falle; pero yo solo quiero desaparecer bajo la tierra. Quiero descansar. Dos noches sin dormir. Esta noche será la tercera. Mañana puede que no pueda ya ni escribir. Que la locura por fin haya hecho presa de mi, ¿o lo ha hecho ya? (imágenes de Devianart) |
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